EL RECORRIDO DE UN CAMPEÓN SIN DESCANSO
La estrella número 29 de Libertad tuvo un recorrido particular. El Lobo llegó al Torneo Apertura casi sin transición entre una competencia y otra. Desde fines de 2025 había estado abocado a la Copa Entre Ríos, una exigente competencia que lo llevó a recorrer distintos puntos de la provincia y a sostener una intensa actividad. La clasificación a la instancia principal del certamen era el objetivo, pero el camino continuó en la Copa Federación, donde volvió a ilusionarse y alcanzó los cuartos de final. Allí encontró su límite frente a Caballú de La Paz, que más tarde terminaría consagrándose campeón.
Con la etapa provincial ya finalizada, Libertad tuvo que cambiar rápidamente el foco. La expectativa de pelear por cosas importantes seguía siendo la misma de siempre, aunque quedaba por ver cómo respondería el equipo después de una etapa que no había terminado como esperaba y prácticamente sin tiempo para asimilar ese cambio.
Cuando finalmente pudo enfocarse de lleno en el Apertura, ya tenía pendiente el encuentro de la primera fecha. Su estreno llegó ante Salto Grande y fue con una victoria por 1 a 0, un resultado que con el paso de las semanas adquiriría un valor todavía mayor, ya que el conjunto hidroeléctrico terminaría siendo uno de los principales protagonistas de la pelea por el título.
Sin embargo, el siguiente compromiso dejó una señal de alerta. Libertad ganaba 2 a 0 frente a Santa María de Oro, pero terminó cayendo 3 a 2. Fue su única derrota en todo el torneo y un resultado que obligó al equipo a reaccionar rápidamente.
La respuesta llegó de inmediato. El conjunto dirigido por Mario Sánchez derrotó 4 a 1 a Colegiales y comenzó a construir la racha que marcaría buena parte de su campaña. Luego venció a 9 de Julio y a Real Concordia, mientras que más adelante completó la primera fecha pendiente con un triunfo 3 a 2 sobre Nebel.
Aquellas cuatro victorias consecutivas le permitieron afirmarse en los primeros puestos y convertirse en uno de los principales protagonistas de la pelea por el campeonato. A partir de allí, el Lobo encontró regularidad y comenzó a sostener una posición de privilegio en la tabla.
Los empates frente a San Lorenzo y La Bianca ajustaron nuevamente las diferencias y mantuvieron abierta la lucha por la punta. Salto Grande sostenía una campaña sólida y se mantenía cerca del líder, mientras que Comunicaciones todavía conservaba posibilidades importantes gracias a un encuentro pendiente.
En ese contexto apareció otro de los partidos importantes de la campaña. Libertad recibió a Comunicaciones y ganó 3 a 0. El resultado tuvo un valor especial porque el Canario todavía tenía margen para acercarse a los puestos de arriba y seguía siendo un rival con aspiraciones. El equipo del Parque Mitre respondió con autoridad y dio otro paso importante en la recta final del campeonato.
La definición llegó en la décima fecha. Libertad visitó a Alberdi en La Criolla y cumplió con su parte al imponerse por 3 a 0. Mientras tanto, en Colonia Ayuí, 9 de Julio derrotaba a Salto Grande y terminaba de despejar cualquier posibilidad matemática para sus perseguidores.
La combinación de resultados le permitió asegurar el título una fecha antes del cierre del certamen y sumar la estrella número 29 de su historia.
El balance final dejó siete victorias, dos empates y una sola derrota en diez presentaciones. Números que reflejan la consistencia de una campaña que tuvo momentos complejos, perseguidores que se mantuvieron cerca durante buena parte del torneo y un equipo que logró sostenerse en los primeros puestos hasta llegar a la consagración.
Todavía quedará una última presentación frente a Constitución en el Parque Mitre para completar el calendario y celebrar el campeonato junto a su gente.
Las dudas que podían existir al finalizar la etapa de Copa Entre Ríos encontraron respuesta dentro de la cancha. Libertad reaccionó después de la derrota ante Santa María de Oro, construyó una racha determinante en el momento justo y sostuvo la regularidad necesaria para llegar a la definición dependiendo de sí mismo. En una temporada que lo obligó a cambiar rápidamente de escenario, el Lobo volvió a hacer lo que acostumbra: pelear arriba y terminar celebrando. La estrella número 29 ya forma parte de su historia.

Fotografía: Prensa Libertad

