HOY, 1° DE MARZO, ANIVERSARIO DE WANDERER’S: RECORDAMOS LA CAMPAÑA QUE LO LLEVÓ AL BORDE DEL NACIONAL B.
Cada aniversario del Club Atlético Wanderer’s invita a revisar sus páginas más fuertes. Y entre todas, ninguna tuvo la dimensión deportiva de la campaña del Torneo del Interior 1992-93, cuando el equipo el Bohemio quedó a cuatro partidos de alcanzar la B Nacional y meterse entre los protagonistas del fútbol argentino.
El contexto: qué era el Torneo del Interior
Entre 1986 y 1995, el Torneo del Interior fue la vía de acceso al Campeonato Nacional B para los clubes indirectamente afiliados a la AFA. El certamen heredó el formato del viejo Torneo Regional: fases iniciales por zonas geográficas, sistemas de doble eliminación en algunas etapas y luego cruces directos hasta llegar a los Zonales (Noroeste y Sureste), que otorgaban los ascensos.
En ese esquema, avanzar significaba superar múltiples llaves ante rivales de distintas provincias, con viajes extensos y escenarios hostiles. En 1992/93, Wanderer’s fue uno de los representantes entrerrianos que logró meterse en la etapa decisiva.
El comienzo: Gimnasia y el primer golpe de carácter
El recorrido arrancó el 15 de noviembre de 1992 con derrota 1-0 ante Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay.
Una semana más tarde, en Concordia y ante 1.700 personas en el estadio del Parque Mitre, el equipo dirigido por Mario Burruchaga dio vuelta la serie con un 2-0 gracias a los goles de Rubén “Pato” Zubillaga y Claudio “Manco” Godoy.
En la siguiente instancia superó 1-0 a Social y Deportivo Federación con penal convertido por Carlos “Pichina” Cardozo. En la revancha cayó por el mismo marcador y perdió en la definición desde los doce pasos, pese a haber generado más de diez situaciones claras a lo largo de 120 minutos.
La derrota lo llevó a la ronda de perdedores, donde volvió a cruzarse con Gimnasia de Concepción del Uruguay. Esta vez, el conjunto concordiense mostró contundencia: empate 1-1 como visitante con gol de Sergio Barrios y victoria 3-0 en casa con tantos de Julio Romero y Ramón “Pomelo” Quiroz (2).
Patronato y la consagración provincial
En semifinales apareció otro peso pesado entrerriano: Club Atlético Patronato.
En Concordia fue triunfo 2-0 con goles de Godoy, justificando la diferencia en el complemento. La revancha en el Presbítero Grella terminó 0-0, con una destacada actuación del arquero Héctor “Pinky” Izaguirre y un rendimiento colectivo sólido que neutralizó a figuras como Cristian Pontti y el joven Víctor “Carucha” Muller.
La final provincial volvió a enfrentar a Wanderer’s con Social Federación. Tras el 1-1 en la ida (penal de Godoy), la revancha en Concordia fue contundente: 6-1 en la cancha de Libertad ante 5.000 espectadores. Tres goles de Julio Romero, dos del “Manco” Godoy y uno de Barrios sellaron una actuación histórica que posicionó al equipo como el mejor de Entre Ríos en esa edición.
Arroyo Seco y el paso al Zonal
En semifinales de la Subzona A de la Región Litoral, el rival fue Arroyo Seco Athletic Club.
El 28 de febrero de 1993, Wanderer’s perdió 1-0 en Santa Fe. En la revancha, con bajas sensibles como Godoy y Diego “Tata” Rivarola, y con varios futbolistas en inferioridad física, logró imponerse 1-0 con penal de Quiroz.
En el alargue se destacó Gustavo “Cuchu” Legarreta, y en los penales el propio Legarreta convirtió el disparo decisivo para el 5-4 que depositó al equipo en la final por el pase al Zonal Noroeste.
Entre los ocho mejores del Noroeste
Nuevamente Patronato fue el escollo. El 14 de marzo de 1993, Wanderer’s ganó 2-0 en Concordia con goles de Godoy y Julio Romero. Una semana más tarde, pese a caer 2-1 en Paraná (gol de Sergio Barrios), el conjunto bohemio clasificó al Zonal Noroeste y se ubicó entre los ocho mejores equipos de esa región del país.
El cruce con San Martín de Catamarca
En cuartos de final esperaba San Martín de El Bañado.
En Catamarca fue derrota 3-0, condicionando la serie. Para la revancha en Concordia, el equipo sufrió bajas determinantes: el “Manco” Godoy estaba suspendido; Mario Sánchez fue operado de su rodilla izquierda; y Maxi Díaz y “Pichanga” Acosta habían emigrado a General Paz Juniors de Córdoba.
El partido comenzó con gol de Barrios que encendió la ilusión. Sin embargo, una expulsión del volante paranaense dejó al equipo con diez hombres. San Martín aprovechó los espacios y, con un Figueroa determinante, terminó imponiéndose 4-2 para cerrar la serie con un global de 7-2.
Un recuerdo que vuelve cada aniversario
Con el paso de los años, aquella campaña fue adquiriendo una dimensión todavía mayor. Lo que en su momento fue una gran actuación deportiva, hoy se valora como una de las experiencias más significativas que vivió el fútbol concordiense en competencias federales.
Por eso, cada 1° de marzo el aniversario de Wanderer’s no solo celebra la historia del club: también vuelve a traer a la memoria todo lo que representó aquel equipo que se animó a competir en el escenario nacional y dejó una huella que con los años se volvió cada vez más grande en la memoria futbolera de la ciudad.


